
Cuando el deporte entiende que la experiencia es el producto
En la última década, el deporte ha dejado de competir solo en la cancha: hoy compite por la atención, la emoción y el tiempo de sus hinchas. En un mundo donde los usuarios exigen inmediatez, personalización y experiencias memorables, los clubes ya no solo venden fútbol: venden pertenencia.
El Real Madrid lo entendió y decidió dar un paso audaz: abrir el Santiago Bernabéu al mundo a través de la realidad inmersiva, de la mano de Apple y el estándar de video 8K 3D que permitirá vivir sensaciones casi presenciales desde cualquier lugar del planeta.
Un estadio que quiere abrir sus puertas al planeta
Florentino Pérez, presidente del club de futbol Real Madrid, lo dijo claramente: el Bernabéu debe ser accesible para un hincha en España y también en otro país, Latinoamérica o Asia. La alianza con Apple no busca solo transmisión de contenido; busca construir un nuevo modelo de vínculo emocional.
Lo que realmente cambia en la experiencia del hincha
- Accesibilidad emocional
- Reducción del “esfuerzo emocional”
- Personalización sensorial
- Conexión emocional sostenida
La fórmula detrás: experiencia + tecnología + cultura
Real Madrid está construyendo un ecosistema donde el fan puede acceder con Apple Wallet, vivir contenido inmersivo, consumir contenido premium y personalizar interacciones. La tecnología no es el fin; es un medio… el habilitador.
¿Qué puede aprender cualquier industria de esta estrategia?
- Diseñar para el cliente invisible
- Crear productos emocionales, no solo funcionales
- Innovar con propósito
- Reducir fricciones que generan frustración
La experiencia del hincha ya no está limitada por la geografía. Es escalable, emocional y global. La tecnología correcta, aplicada con propósito, transforma la experiencia en un vínculo duradero.
La alianza entre Real Madrid y Apple demuestra que el futuro de la experiencia no se construye con tecnología, sino con la intención de generar vínculos que trasciendan cualquier frontera. La innovación inmersiva no solo abre el Bernabéu al mundo: redefine lo que significa ser hincha en la era digital.
Ya no se trata de ver un partido; se trata de sentirse parte de algo más grande, de vivir una conexión emocional que antes era exclusiva de quienes podían estar físicamente en el estadio. Este movimiento no solo amplifica la emoción: democratiza la pertenencia.
Para quienes lideramos experiencia, la lección es clara: cuando una organización diseña desde el propósito, elimina fricciones y abraza la emoción como un KPI, puede transformar no solo sus servicios, sino la manera en que las personas viven su marca.
El Bernabéu inmersivo no es un producto tecnológico, es una declaración de futuro: la experiencia, cuando se entiende de verdad, tiene el poder de convertir cualquier distancia en cercanía y cualquier interacción en lealtad.
Manuel Eduardo Poblete
Country Ambassador Chile